ODS en empresas: cómo integrarlos en tu estrategia empresarial

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18 de junio de 2026
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Los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la Agenda 2030 representan una hoja de ruta global para que gobiernos, ciudadanos y empresas trabajen hacia un futuro más justo y sostenible. Para las empresas, integrar los ODS en su estrategia no solo contribuye al bienestar del planeta, sino que mejora la reputación corporativa, atrae inversores responsables y optimiza la eficiencia operativa. En este artículo descubrirás qué son los ODS, por qué son importantes para las empresas y cómo alinear tu estrategia empresarial con los objetivos de desarrollo sostenible de forma práctica y medible. Actualización de junio 2026: hemos actualizado este artículo con nuevos casos de éxito empresarial, una sección sobre la medición de impacto y preguntas frecuentes sobre los ODS en las empresas.

En un contexto en el que la sostenibilidad ha dejado de ser una opción para convertirse en un requisito, cada vez más empresas buscan formas de integrar los ODS en su modelo de negocio. Sin embargo, el camino de la intención a la acción sigue siendo complejo. Según el informe The State of AI at Work 2025 del Asana Work Innovation Lab, el 55 % de los profesionales del conocimiento dedica su jornada laboral a tareas operativas en lugar del trabajo estratégico que genera un verdadero impacto. Alinear la estrategia empresarial con los ODS requiere planificación, herramientas adecuadas y una metodología clara para medir el progreso. A continuación, te explicamos cómo lograrlo.

La Agenda 2030, el marco de trabajo

No es posible entender los ODS sin conocer también qué es la Agenda 2030. Se trata de un plan de acción global, firmado por 193 Estados miembros de las Naciones Unidas en 2015. En la Agenda 2030 se definen diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible para erradicar la pobreza y fomentar el crecimiento sostenible y la prosperidad para todos de cara a 2030.

Estos objetivos que buscan transformar nuestro mundo incluyen, entre otros, metas como la de erradicar la pobreza, lograr la igualdad de género, garantizar la educación de calidad, promover la salud y el bienestar, fomentar el trabajo decente y el crecimiento económico sostenible, reducir las desigualdades, proteger la biodiversidad y los recursos naturales, y fomentar la paz, la justicia y la inclusión social.

A pocos años de la fecha límite, el desarrollo sostenible empresarial se ha convertido en un factor clave de competitividad. Las organizaciones que ya trabajan con los ODS como marco de referencia cuentan con una ventaja estratégica frente a las que aún no han dado el paso.

¿Qué son los ODS?

ODS son las siglas de Objetivos de Desarrollo Sostenible, aunque también puede que hayas visto en alguna ocasión estas mismas siglas en inglés, SDGs (Sustainable Development Goals). Los mencionados ODS son diecisiete objetivos planteados a nivel mundial, definidos por las Naciones Unidas, que pretenden marcar un plan de acción global para los próximos años, hasta 2030, con el fin de acabar con los grandes problemas del planeta y afrontar los grandes retos de la humanidad:

  • Acabar con la pobreza extrema

  • Frenar el cambio climático

  • Garantizar la igualdad de derechos e impedir la violación de los derechos humanos

Los ODS persiguen involucrar no solo a los ciudadanos y gobiernos para impulsar políticas públicas sostenibles, sino también a las empresas y todo el sector privado. La colaboración entre el sector público y el privado es clave para lograr estos objetivos. En la práctica, los ODS en las empresas funcionan como un marco de referencia que permite identificar riesgos, detectar oportunidades de mejora y comunicar el compromiso con la sostenibilidad de forma estructurada y comparable a nivel internacional.

¿Cuáles son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030?

Los ODS de la Agenda 2030 incluyen un total de diecisiete metas a alcanzar para el año 2030. Desglosamos aquí de forma clara cuáles son los objetivos de desarrollo sostenible y qué persiguen:

  • ODS 1, 2 y 10: Son los objetivos destinados a acabar con la pobreza (objetivo 1), hambre cero (objetivo 2) y a reducir las desigualdades (objetivo 10).

  • ODS 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades.

  • ODS 4: Es el objetivo centrado en la educación para todos, ya que todavía existen millones de menores sin escolarizar en distintas partes del mundo.

  • ODS 5: Lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas.

  • ODS 6, 7, 13, 14 y 15: Todos estos objetivos hacen referencia al medio ambiente y a la necesidad de frenar el cambio climático.

  • ODS 8: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.

  • ODS 9: Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización sostenible y fomentar la innovación.

  • ODS 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Con una población urbana mundial en constante crecimiento, resulta imprescindible transformar las ciudades e impulsar políticas inclusivas.

  • ODS 16: Se refiere a la construcción de ciudades seguras y de relaciones basadas en la paz.

  • ODS 17: Construcción de alianzas mundiales para el desarrollo sostenible.

Por qué las empresas deben tener en cuenta los ODS en su gestión

Puede que estos objetivos te parezcan tan ambiciosos que, en un primer momento, resulten casi inabarcables. Sin embargo, hay multitud de ejemplos de cómo muchas compañías de todos los tamaños están poniendo en marcha acciones orientadas a lograr crecimientos sostenibles y a mejorar el impacto social.

Los datos respaldan esta tendencia. De acuerdo con el informe The State of AI at Work del Work Innovation Lab de Asana, las organizaciones que rediseñan sus procesos de trabajo en lugar de limitarse a añadir herramientas a flujos disfuncionales tienen un 91 % más de probabilidades de reportar mejoras de productividad. Este principio se aplica directamente a la sostenibilidad: no basta con declarar un compromiso con los ODS, sino que es necesario transformar los procesos internos para que la sostenibilidad forme parte de la operativa diaria. Además, solo el 30 % de los profesionales afirma que la colaboración entre equipos funciona de manera efectiva, lo que evidencia la necesidad de contar con herramientas de gestión del trabajo que conecten a todas las áreas de la organización en torno a objetivos compartidos.

En su libro Cambiar el Mundo, los autores Ángel Pes y Ángel Castiñeira definen las oportunidades y ventajas de la Agenda 2030 y sus ODS para las empresas. Estas son algunas de ellas:

  1. La Agenda 2030 presenta un marco global compartido que permite comunicar interna y externamente de forma homogénea y comparable.

  2. Alinear la estrategia empresarial con los ODS contribuye a la motivación del personal, que participa en propósitos universales.

  3. Mejora la reputación de las empresas.

  4. Atrae a inversores y consumidores que buscan empresas responsables.

  5. Mejora la eficiencia energética e impulsa la economía circular.

  6. Mejora la percepción entre las partes interesadas de la compañía.

  7. Es un motor para acelerar los procesos de adaptación y anticipación a las nuevas regulaciones.

Cualquier empresa que piense en definir objetivos generales y específicos a largo plazo debe tener en cuenta los ODS. La gran mayoría de las empresas emergentes nacen ya con la mirada puesta en los ODS, pero es necesario que todos los agentes comprendan la importancia del desarrollo sostenible empresarial para la viabilidad de nuestras sociedades.

Cómo alinear la estrategia empresarial con los ODS

En un entorno como el actual, que podríamos definir como entorno VUCA - es decir, volátil, incierto, complejo y ambiguo - alinear la estrategia y objetivos empresariales con los ODS despejará el camino y ayudará a las compañías a abrir nuevas oportunidades y solucionar antiguos problemas. A continuación, te ofrecemos cinco pasos prácticos para lograr que estos objetivos ambiciosos se conviertan en una hoja de ruta real para la compañía:

1. Evalúa el impacto actual

Necesitarás comenzar por realizar un análisis y evaluación de la sostenibilidad de la compañía para comprender cómo la empresa impacta en el medio ambiente, la sociedad y la economía. Para lograr esto, te recomendamos que identifiques previamente las áreas de la compañía que crees que más impacto causan. Considera alguno de estos ámbitos: emisión de gases de efecto invernadero, consumo de agua y energía, generación de residuos, cadena de suministro, etc. Es el momento de recopilar datos, informes y registros para obtener una fotografía lo más precisa posible de la situación actual de la compañía.

Involucra a las partes interesadas más relevantes de la empresa en este proyecto: personal, proveedores, clientes, etc.

Puedes realizar sesiones de lluvia de ideas con diversos grupos de trabajo para comprender mejor con ejemplos claros qué áreas son susceptibles de mejora. Grandes compañías en todo el mundo han creado este tipo de grupos de trabajo como punto de partida para alinearse con los ODS.

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2. Alinea los objetivos empresariales con los ODS

Ahora que ya tienes los datos y has realizado un análisis del impacto actual en la sostenibilidad, deberás identificar aquellos ODS que son más relevantes para la compañía basándote en el análisis de impacto e identificando las medidas urgentes.

Una vez identificados los ODS en los que la compañía quiere trabajar, es necesario definir objetivos específicos que podrán después desglosarse en acciones concretas.

Ejemplo de ODS en la empresa: Leroy Merlín

Objetivo

La empresa Leroy Merlin estableció en 2019 una política de medio ambiente alineada con los ODS en la que perseguía consumir un veinte por ciento menos, involucrando como premisa fundamental también a proveedores.

Acciones

Una vez definidos estos objetivos, la empresa definió las acciones más relevantes consistentes en:

  • Packaging sostenible y ecodiseño

  • Envases ecológicos desde su concepción

  • Trabajo colaborativo con los proveedores para encontrar soluciones más sostenibles

  • Estrategia para la gestión de residuos con la segregación de residuos en tienda

  • Desarrollo de nuevos productos con materiales reciclados y que permiten ahorrar agua y energía

  • Logística inversa: las tiendas devuelven los soportes de cartón, plástico y palés que pueden reutilizarse

Ejemplo de ODS en la empresa: Danone

Objetivo

Danone, líder mundial en alimentación y bebidas con más de 100.000 personas en plantilla en más de 120 mercados, ha convertido la sostenibilidad en un pilar de su estrategia. Su agenda verde incluye compromisos con la neutralidad de carbono, la agricultura regenerativa, la gestión responsable del agua y la economía circular en el envasado de alimentos. La compañía se propuso además ser una de las primeras multinacionales en obtener la certificación B Corp.

Acciones

Para gestionar una transformación de esta envergadura, Danone adoptó Asana como plataforma de gestión del trabajo para coordinar la digitalización de más de 40 fábricas europeas. Gracias a las plantillas de proyectos estandarizadas, el equipo pudo replicar las mejores prácticas a escala global. Como explicó Simon Levinson, responsable de innovación en procesos de fabricación digital: «Asana hace que todo sea compartible, lo que nos ahorra tiempo en la ejecución de programas porque es mucho más fácil replicar y aprender de lo que otros ya han hecho».

Una de las fórmulas más interesantes para ayudarte a definir objetivos es el sistema SMART. Te ayudará no solo a definir tus objetivos, sino a alcanzarlos.

Imagen de objetivos de Asana para el artículo ODS
Conecta tu trabajo con los objetivos

3. Utiliza los ODS como herramienta de toma de decisiones

Otra forma efectiva de lograr que toda la organización esté alineada con los ODS es introducirlos como criterio y filtro en la toma de decisiones. Por ejemplo, a la hora de seleccionar proveedores, los ODS deben ser un criterio clave, también a la hora de decidir la adquisición de productos o en la firma de nuevos acuerdos comerciales.

Este enfoque puede aplicarse en múltiples niveles: desde las decisiones de compra del día a día hasta las inversiones estratégicas a largo plazo. Cuando una empresa evalúa un nuevo proyecto, incorporar un análisis de impacto en relación con los ODS permite identificar riesgos reputacionales, detectar oportunidades de mejora operativa y priorizar las iniciativas que generan mayor valor sostenible. Además, al incorporar criterios de sostenibilidad en los procesos de decisión, se facilita el cumplimiento de las regulaciones europeas en materia de información no financiera, como la Directiva de Información Corporativa sobre Sostenibilidad (CSRD).

4. Involucra a las partes interesadas y hazlas partícipes

Para lograr que todos los agentes y partes interesadas estén conectados e involucrados con tus esfuerzos, puedes utilizar varias herramientas como elaborar encuestas entre tu personal o proveedores para conocer cuáles son sus intereses e identificar áreas prioritarias de mejora. La colaboración con otras organizaciones, ONGs o instituciones con propósito social y universidades es una oportunidad de crecimiento para expandir las redes y conexiones de la compañía en entornos que persiguen los mismos objetivos y con agentes también alineados con los ODS.

Contar con un plan de comunicación basado en la transparencia total te ayudará a lograr mayor credibilidad y a demostrar el compromiso con los objetivos de sostenibilidad.

5. Mide el progreso y comunica los resultados

Gestionar los objetivos, las acciones, las alianzas y comprobar la evolución y el progreso hacia esos objetivos puede resultar abrumador si no cuentas con una metodología clara y las herramientas adecuadas. Para evitar que la estrategia de sostenibilidad se convierta en una declaración de intenciones sin seguimiento real, es fundamental establecer indicadores de rendimiento (KPI) vinculados a cada ODS priorizado.

Herramientas de gestión del trabajo como Asana te permiten centralizar los objetivos de sostenibilidad, asignar responsables, definir plazos y visualizar el avance en tiempo real. Al conectar cada acción con un objetivo específico, todo el equipo puede ver cómo su trabajo contribuye a los ODS de la compañía. Esto no solo facilita la rendición de cuentas interna, sino que también genera datos fiables para los informes de sostenibilidad que cada vez más regulaciones exigen.

Cómo medir el impacto de los ODS en tu empresa

Una de las principales dificultades que enfrentan las empresas al trabajar con los ODS es medir el impacto real de sus acciones. Para superar este reto, te recomendamos seguir estos pasos:

  • Define KPI específicos para cada ODS priorizado. Por ejemplo, si trabajas en el ODS 13 (Acción por el clima), puedes medir la reducción anual de emisiones de CO2 en toneladas o el porcentaje de energía renovable utilizada.

  • Establece una línea base. Antes de implementar cambios, documenta la situación de partida para poder cuantificar el progreso de forma objetiva.

  • Utiliza marcos de reporte reconocidos. Estándares como los de GRI (Global Reporting Initiative) o los Principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas ofrecen una estructura comparable y aceptada internacionalmente.

  • Centraliza el seguimiento con herramientas de gestión. Conectar las acciones de sostenibilidad con objetivos empresariales en una plataforma como Asana permite hacer seguimiento del avance, identificar desviaciones y generar informes actualizados sin depender de hojas de cálculo dispersas.

  • Comunica los resultados de forma periódica. La transparencia no solo mejora la credibilidad ante inversores y clientes, sino que también refuerza la motivación interna del equipo al hacer visibles los logros alcanzados.

Preguntas frecuentes sobre los ODS en las empresas

Conclusión: los ODS como motor del desarrollo empresarial sostenible

Integrar los ODS en la estrategia empresarial no es un ejercicio teórico ni una moda pasajera. Es una oportunidad real para mejorar la competitividad, atraer inversores responsables y construir un negocio preparado para los retos del futuro. El primer paso es evaluar la situación actual de tu empresa, definir objetivos claros y contar con herramientas que te permitan hacer seguimiento del progreso y comunicar los resultados con transparencia. Da el primer paso hacia una gestión más estratégica y alineada con los objetivos de sostenibilidad con Asana.

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