¿Qué clase de empresa quieres ser? ¿Cómo vas a alcanzar los objetivos y metas que te has propuesto? ¿Cómo vas a crecer y mejorar tu situación en el mercado? Las estrategias empresariales son la herramienta adecuada para responder a todas estas preguntas. Una estrategia empresarial permite conocer las oportunidades que ofrece el entorno y el sector en el que trabajas, y aprovecharlas para crecer y prosperar en contextos como los actuales: entornos VUCA, cambiantes y volátiles.
Para poner en marcha la estrategia empresarial adecuada, primero debemos entender en qué consiste y qué tipos de estrategia empresarial existen. En este artículo te ayudaremos a comprender en qué consiste y cómo organizar, planificar e implantar tu estrategia empresarial. Parece un camino largo, pero con las herramientas adecuadas te resultará mucho más fácil.
Una estrategia empresarial es la pauta que recoge los planes y las políticas necesarias para alcanzar las metas que se ha propuesto la organización. En otras palabras, es el plan a largo plazo que define hacia dónde va la empresa y cómo va a llegar hasta allí aprovechando sus recursos y su ventaja competitiva.
Si nos remontamos a los orígenes etimológicos de la palabra «estrategia», esta está compuesta por dos términos griegos: stratos (ejército) y agein (conducir, guiar). Así que estrategia vendría a ser, en origen, el arte de conducir y guiar ejércitos. Por sus orígenes militares, podemos añadir que la estrategia implica vencer y superar al competidor con los medios a nuestro alcance. Por eso, uno de los libros más leídos sobre estrategia empresarial es un libro de estrategia militar, «El arte de la guerra» de Sun Tzu, general y estratega militar chino.
Tal y como explicó Henry Mintzberg, profesor de Gestión en la Universidad McGill de Canadá, en su libro «5 P de la estrategia», el término estrategia empresarial hace referencia a cinco ideas que pueden explicarse empezando por la letra «p»:
Plan: guía para enfrentar una situación determinada, un curso de acción para la empresa.
Patrón: maniobra para vencer a un competidor.
Pauta: forma de comportamiento de las empresas en el curso de las acciones que emprenden.
Posición: situación de la empresa en el entorno, sector y segmento de su negocio.
Perspectiva: acciones que definirá para el futuro.
Es habitual confundir la estrategia con la táctica. Sin embargo, es fundamental que conozcas las diferencias entre estrategia y táctica, porque para cumplir con tus objetivos y metas deberás elaborar estrategias y planes de acción. Te resumimos las diferencias fundamentales:
La estrategia se define para la empresa en su totalidad, mientras que los planes tácticos se elaboran para unidades de negocio o departamentos específicos.
La estrategia es una herramienta para alcanzar objetivos generales, mientras que los planes tácticos están enfocados en lograr objetivos específicos.
Los planes de acción o planes tácticos estarán integrados en el plan estratégico.
La estrategia se define a largo plazo, mientras que los planes tácticos se concretan para el corto plazo.
La estrategia la define la dirección de la empresa y la táctica la elaboran los directores de área o de cada departamento.
Definir una estrategia empresarial no es un ejercicio teórico: es lo que permite que toda la organización avance en la misma dirección y tome decisiones coherentes. Estas son las principales ventajas de contar con una:
Marca una dirección clara. Fija objetivos y metas concretos para que cada equipo sepa hacia dónde trabajar y por qué.
Prioriza y asigna los recursos. Ayuda a decidir dónde invertir el tiempo, el dinero y el talento para obtener el mayor impacto.
Refuerza la ventaja competitiva. Al analizar el mercado y a la competencia, la empresa encuentra la manera de diferenciarse y sostener esa ventaja en el tiempo.
Aumenta la agilidad. Una estrategia sólida facilita adaptarse con rapidez a los cambios de un entorno VUCA sin perder el rumbo.
Alinea a los equipos. Conecta el trabajo diario de cada departamento con las metas globales de la organización.
La formulación de la estrategia empresarial es solo una de las etapas de la gestión estratégica de una empresa. Para elaborar una estrategia empresarial eficaz debes conocer los pasos previos y posteriores a su formulación y qué implica cada uno.
Definición de metas: define las metas y los objetivos a largo plazo.
Formulación de la estrategia empresarial: redacta y elabora tu estrategia empresarial.
Implementación de la estrategia: pon en marcha los planes de acción necesarios para alcanzar los objetivos específicos y generales, y asigna los recursos para lograrlo.
Control estratégico: revisa y analiza la ejecución y la evolución de la estrategia.
Tu estrategia empresarial debe estar compuesta por varios párrafos, claros y sintéticos, en los que expliques cómo tu empresa va a lograr las metas propuestas. Un buen proceso de planificación estratégica te ayudará a ordenar cada paso. Para ello deberás:
Realizar un diagnóstico de tu empresa, tus recursos y tus medios para poner en marcha una estrategia determinada.
Analizar el contexto: un análisis previo de las oportunidades, amenazas y de tu situación en la industria te permitirá formular una estrategia eficaz. Utiliza el análisis DAFO, el análisis de las 5 Fuerzas de Porter y la matriz BCG para elaborar este análisis previo. Si además te interesa conocer la situación de un mercado en concreto, te recomendamos realizar un análisis PEST. De hecho, algunos tipos de estrategias se formulan a partir de estos análisis. Continúa leyendo para descubrirlas.
A la hora de analizar y realizar un diagnóstico de la situación actual de tu empresa, ten en cuenta también marcos de referencia como los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, que te ayudarán a poner la vista en objetivos más ambiciosos pero también más sostenibles.
En general, puedes pensar en tres niveles distintos de estrategia empresarial. Conoce los tres niveles y piensa en qué dimensión es más útil para tu empresa en función de su tamaño y de la operatividad de estos niveles.
Nivel de estrategia corporativa. La estrategia corporativa se refiere a la elaboración de una estrategia para la globalidad de la compañía.
Nivel de estrategia funcional. Son estrategias empresariales que se diseñan para distintas áreas de la compañía, como el departamento financiero, de producción o de comercialización.
Nivel de estrategia de negocio. Son las estrategias desarrolladas para las distintas unidades de negocio de la compañía.
Hemos visto los distintos niveles existentes a la hora de plantear una estrategia empresarial. Ahora es importante entender los diferentes tipos de estrategias empresariales que pueden utilizarse en función de los objetivos y las metas planteados.
La estrategia empresarial de imitación está basada en el análisis benchmarking y consiste en desarrollar guías de actuación encaminadas a mejorar y superar los modelos y procesos de las empresas de la competencia. En realidad, benchmark podría traducirse al español como el nivel o criterio de referencia a partir del cual establecer comparaciones. Tal y como se explica en el libro «Estrategias empresariales: una visión holística», en el entorno empresarial el término benchmarking se utiliza para hacer referencia a un instrumento de mejora que, integrado con otras técnicas de gestión de calidad, va mucho más allá de la simple comparación entre empresas.
Gracias a la elaboración del benchmarking podrás obtener información sobre cuáles son las mejores prácticas empresariales. Para elaborar una buena estrategia empresarial basada en benchmarking, sigue estos pasos:
Define qué empresas, actividades o áreas vas a analizar. Deben ser empresas que hayan logrado éxitos y sean excelentes en su actividad.
Identifica las diferencias. ¿Qué áreas de tu empresa son mejorables y en qué áreas la competencia es excelente?
Mide. Establece cómo vas a medir el éxito de los competidores frente al tuyo.
Identifica los insights: ¿cuál es la causa por la que tu empresa no es mejor en esas áreas? ¿Qué hace que la competencia destaque en esas prácticas empresariales?
Planifica e implementa la estrategia. Elabora el plan que te ayudará a superar a la competencia.
La estrategia empresarial corporativa comprende la esencia de la compañía: sus objetivos estratégicos, su misión y visión, y los valores que sustentan el camino que ha decidido seguir. La estrategia empresarial corporativa se refiere al nivel más global de estrategia empresarial. Para formular tu estrategia empresarial corporativa puedes utilizar marcos de referencia como el modelo de las 7S de McKinsey, que interrelaciona varias áreas relevantes para elaborar tu estrategia:
Shared values (valores compartidos)
Strategy (estrategia)
Structure (estructura de la organización)
Systems (sistemas, procesos y procedimientos)
Staff (personal)
Style (estilo de dirección y cultura de los gestores)
Skills (habilidades y capacidades del personal)
Cuando hablamos de una estrategia empresarial genérica nos referimos a una estrategia que representa un modelo a seguir por toda la empresa, ya que abarca conceptos generales que pueden aplicarse a todos los departamentos.
Porter fue uno de los estudiosos más relevantes en el campo de la competitividad empresarial. Creó una de las herramientas de análisis de la competitividad más utilizadas y conocidas: el modelo de las 5 Fuerzas de Porter, basado en el estudio de cinco fuerzas: la amenaza de entrada de nuevos competidores, los competidores actuales, el poder de negociación con los proveedores, el poder de negociación con los compradores y la amenaza de productos sustitutivos. A partir de este análisis puedes pensar en:
Estrategia empresarial de liderazgo en costes: se trata de una estrategia enfocada en la reducción total de costes.
Estrategia empresarial de diferenciación: se basa en la creación de productos únicos, por lo que la empresa puede optar por precios más elevados.
Estrategia empresarial de enfoque o nicho: se centra en satisfacer la demanda de un sector concreto del mercado, atendiendo a un grupo específico de consumidores.
Se trata de una estrategia empresarial basada en la definición y creación de nuevos productos, o en la mejora de alguno de los existentes, para lograr una mayor aceptación de los consumidores. Al formular tu estrategia empresarial de producto puedes centrarte en el descubrimiento de oportunidades de negocio a partir de:
Encontrar nuevos productos similares o complementarios a los actuales y que también utilicen tecnologías similares o complementarias.
Descubrir nuevos productos útiles para tus clientes actuales.
Abarcar productos que no están relacionados con los clientes o productos actuales de la compañía.
Cuando defines una estrategia empresarial de mercado puedes centrarte en uno o varios de estos objetivos:
Incentivar a tus clientes actuales para que adquieran más productos.
Captar clientes de la competencia.
Convencer a clientes potenciales para que adquieran tus productos.
La estrategia empresarial de diversificación tiene por objeto la ampliación de un mercado y puede venir dada por el descubrimiento de nuevos nichos que ayuden a la compañía a crecer. A veces esta diversificación puede referirse también a la diversificación de productos, con lo que estaríamos hablando de una estrategia empresarial de producto. Diversificar reduce la dependencia de un único mercado o línea de negocio y reparte el riesgo, aunque exige un análisis riguroso para no dispersar los recursos.
La cooperación empresarial consiste en un acuerdo entre varias empresas cuyo objetivo es crecer a través de la mejora y el crecimiento de sus ventajas competitivas, uniendo fuerzas y compartiendo capacidades. Tendrás que pensar en esta estrategia empresarial cuando:
Quieras entrar en un nuevo mercado.
Quieras crear un nuevo negocio y necesites las habilidades de otra compañía.
«La empresa Decoración A tiene un modelo de producción local con una red de proveedores también locales, cuya selección es básica para poder ofrecer precios competitivos en el sector de la decoración de lujo. Decoración A busca posicionarse como empresa líder en decoración sostenible, de calidad y premium.
Para lograr este posicionamiento, la compañía se centra en la certificación sostenible de sus procesos y en la fabricación de alta calidad de sus productos gracias a la contratación de artesanos y diseñadores innovadores, cuyo trabajo en colaboración ofrece un resultado de muebles y decoración sostenible, vanguardista y de calidad.»
Una vez has formulado y definido tu estrategia empresarial, deberás implementarla. La implementación de la estrategia empresarial supondrá:
La elaboración de objetivos específicos por departamentos que te ayuden a lograr tu meta empresarial.
El desarrollo de planes de acción por departamentos o proyectos.
La elaboración de un panel de seguimiento de proyectos que te ayude, como líder, a comprobar el estado de todos los proyectos y la consecución de objetivos.
Hoy la gestión empresarial es mucho más fácil gracias a las nuevas herramientas de gestión del trabajo. Estas plataformas se integran fácilmente con el resto de herramientas habituales de la compañía y te permitirán:
Mejorar tu gestión comercial.
Dar seguimiento al trabajo de todos los departamentos y equipos.
Gestionar los recursos.
Visualizar el progreso de todos los proyectos.
Un buen ejemplo de estrategia bien ejecutada es Danone: la compañía, líder mundial en alimentación con presencia en más de 120 mercados, eligió Asana como plataforma oficial de gestión del trabajo para estandarizar sus flujos de trabajo, coordinar su transformación digital a escala global y compartir aprendizajes entre fábricas y mercados.

Asana hace que todo se pueda compartir, lo que nos ahorra tiempo en la ejecución de programas porque es mucho más fácil replicar y aprender de lo que otros ya hicieron.”
Las herramientas de gestión del trabajo también incorporan cada vez más inteligencia artificial para acelerar la ejecución de la estrategia. Asana pone a tu disposición Compañeros de IA, con 30 agentes de IA preconfigurados para equipos de Marketing, Operaciones y TI que trabajan dentro de tus flujos de trabajo con memoria compartida y gobernanza. Por ejemplo, el Analista de competencia sintetiza los datos de mercado en comparaciones claras, un apoyo directo para tu análisis de benchmarking.
Definir buenas estrategias empresariales es el primer paso; ejecutarlas con constancia es lo que realmente marca la diferencia. Con una estrategia clara, los tipos y niveles adecuados y una herramienta que conecte el trabajo diario con tus objetivos, tu organización puede avanzar más rápido y con mayor coordinación. Asana te ayuda a planificar, coordinar y hacer seguimiento de tu estrategia para que cada equipo trabaje alineado con las metas de la empresa.
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